Retroceder   WargameZ > Wargames > Warhammer Fantasy Battles > Resumenes de batalla Warhammer Fantasy
Googlemap ME Registrarse Preguntas Frecuentes Lista de UsuariosvBJirc Chat Calendario Marcar Foros Como Leídos

Resumenes de batalla Warhammer Fantasy Han llegado noticias de la batalla de middheim Emperador!!! - Conta como fue tu ultima batalla!

Tema Cerrado
 
Herramientas Desplegado
Antiguo 26-10-2009, 17:01:42   #1 (permalink)
Nuntius
Guardián Gris
Avatar de Nuntius
 

Fecha de Ingreso: Sep 2008
Mensajes: 911
Agradecimientos dados: 0
Agradecimientos recibidos: 34
Online Status: Nuntius is offline
Post Narración de batalla: El Artilugio de los Dioses [HL vs GdC]

Hoy les traigo la narración de la última batalla en la mini-campaña que jugamos en el invierno con AstharothLeo, sobre una pequeña expedición de mis Hombres Lagarto adentrandose en los desiertos del caos con objetivos misteriosos.

Si bien la batalla se jugó a la semana de su precedecesora, fue muy cerca del inicio de clases y la verdad que me colgué con la escritura. Por este motivo, el reporte de batalla fue hecho sobre la borrosa imagen mental que me había quedado de la batalla (que le terminó dando un tinte más interepretativo y reduciendo el foco en representar lo que ocurrió, exactamente, durante la batalla).

Sin más preambulos, aquí les presento el descelanze de la Expedición a la Torre, la tercer batalla entítulada:



"Tlaloc se postró frente a la Torre Silenciosa, en expresa reverencia. Los vientos de la magia, ferozmente arremolinados en el lugar, inundaban su percepción sobrenatural con advertencias y tentaciones. La reciente victoria sobre las tropas de Maladar le había dado tiempo a las fuerzas restantes de la Comitiva Lagarta para rodear la Torre y ganar tiempo.
Lo-Tax condujo a su estegadón hasta Tlaloc y ordenó a la dotación que comenzaran con los preparativos: tras desmontar el arco gigante y colocar una serie de telas, glifos y plumas sagradas, el antiquisimo mastodonte se encontraba listo para su verdadera tarea.
El chamán eslizón se irguió nuevamente y levantó ambos brazos al cielo, invocando la fantasmal presencia del Gran Sacerdote, psiquicamente presente atravez de los ojos de sus más selectos servidores. El cuerpo de Tlaloc se retorció en un involuntario espasmo, antes de comenzar a susurrar lentamente palabras con una voz ajena y la cabeza gacha.
La Torre respondió con un estruendoroso ruido de ancestrales engranajes y las paredes mismas comenzaron a moverse, separarse, superponerse y encastrarse, reconfigurandose en el acto para mostrar aquello que habían sido llamadas a salvaguardar: apresado por gruesísimas cadenas de oro, con glifos inscriptos en cada eslabón, un artílugio compuesto por inmoviles circulos yuxtapuestos, levitaba en el centro de la única habitación, tapisada en laminas inscriptas con instrucciones y portentos.
Un gesto del poseido sacerdote bastó para activarlo, moviendo los circulos concentricos en una hipnótica danza que expulso los pesados aires de energía mágica en todas direcciones, despertando a los engendros cercanos con terribles chirridos.

Para cuando Tlaloc volvió en sí, la Torre había recuperado el estilo arquitectónico que él había conocido. El Artilugio de los Dioses se había encadenado al lomo del estegadón, y su séquito de asistentes personales lo aguardaban con reverencia. Lo-Tax había cumplido su misión de protección y podía retornar al lomo de uno de sus Terradones, acompañado por algunos de sus guerreros de confianza, mientras Gor'Khatax organizaba lo restante de sus tropas y llamaba con guturales mordiscos a su guerreros predilectos. Cinco como eran, estos saurios habían sobresalido del desove por su instintivo manejo sobre los gélidos y sus intimidantes tácticas de choque. Los últimos remanentes de los cazadores eslizones se formaron en dos grupos y aguardaron en la vanguardia la predecible respuesta de los nativos, que avanzaban extasiados por la densidad de la magia.

Grall, otro de los sobrevivientes de las tropas de la Batalla por el Desfiladero de los Craneos, había tomado una ruta distinta a la de su camarada Maladar. Convencido de la destreza mágica que había eliminado a su general, Grall pretendía combatir el fuego con fuego y había buscado la cooperación (utilitaria y momentanea, la única que se conoce en los Desiertos del Caos) del séquito de Tzeench. Travinkar, un sagaz aspirante a Principe Demonio, había observado cautelosamente el devenir de los hechos y adivinado el objetivo de los invasores. La esperable sorpresa del tesoro ancestral fue suficiente para tolerar la compañia del Khorneano y declarar la carga.
El plan de Travinkar intentaba solucionar tanto el problema enemigo como la incomoda situación que se presentaba en sus propias filas. Grall había llegado a su campamento en compañía de algunos despreciables nativos que deificaban al Dios de la Sangre. El mago de Tzeench optó por dividir su fuerza en dos frentes: una primera ola atacaría frontalmente el "campamento" enemigo, comandada por Travinkar mismo, en compañia de Grall. El héroe de Khorne estaría escoltado por un grupo de guerreros que, si bien habían obtenido su armadura del caos por sus méritos en batalla, aún no eran merecedores de la marca de su dios. Travinkar, en cambio, se rodearía de los mejores soldados que su ejercito pudiese brindarle. Guerreros caóticos, consagrados a "aquel que cambia las cosas" y gloriosos esgrimistas. La fuerza de la premonicón los protegía mejor que los escudos, permitiendoles desarollar un modo aún más extremo de combate. Finalmente, un grupo de bárbaros iracundos, de la progenie de Grall, levantaba sus estandartes de Khorne en uno de los flancos.
Lejos, por las laderas que rodeaban el valle, la fuerza de flanqueo avanzaba impasible. Compuesta por el segundo grupo de bárbaros de Grall y liderada por Kaliop, discipulo de Travinkar. Su misión era entrar en combate en el momento justo y sorprender (y arrazar) a los invasores por sus zonas menos protegidas....eso y disminuir la influencia que Grall pudiese tener en el campo de batalla (haciendo más sencillo el momento de su desafortunado final). Pero Grall, si bien menos perspicaz, no era un completo idiota, por lo que seleccionó a Kodrel, el campeón entre sus barbaros, un guerrero tan fuerte y apto que estaba a meros pasos de tornarse en un elegido, como oficial del bloque, con las intenciones de limitar la infleuncia del hechizero sobre la fuerza de flanqueo.

El combate comenzó en cuanto los contrincantes se divisaron. Travinkar ordenó a sus tropas avanzar, con el objetivo de dificultar la movilidad de los lagartos y trabarlos en una posición vulnerable al inminente ataque sorpresa de su discipulo. Pero los invasores de sangre fría tomaron de buen grado esta invitación y no se contuvieron en el avanze contra el enemigo.
Mientras la infanteria del escamadura se acercaba a los guerreros de Grall, la unidad de Lo-Tax se apresuraba a ganarle un flanco a los espadachines de Travinkar. Éste, en turno, comenzaba a invocar los poderes obscuros de su señor y con incesantes susurros y cánticos intentaba en todo momento maldecir, lastimar y confundir a sus rivales con su magia. Lo que ni él (ni Tlaloc, en un comienzo) había tenido en cuenta era el poder inerente al Artilugio de los Dioses. En efecto, la mente del chamán eslizón se encontraba mucho más clara y calma, su potencial mágico aumentado como cuando era poseido por el Gran Sacerdote.
Travinkar habría podido, sin ninguna duda, haber arrazado el campo de batalla con sus hechizos, tornando hasta a los más leales enemigos en traidores a su servicio, de no haber sido por la presencia y poder de aquel misterioso artefacto. Pero, contando Tlaloc con los poderes de los Ancestrales, la batalla mágica que se libraba entre ellos se daba de igual a igual y llenaba el campo de batalla de una densa energía mágica.
Por otro lado, un grupo de cazadores eslizones intentó ganarle la retaguardia a los bárbaros, mientras que el otro se desprendió hacia el extremo opuesto, listo para rematar las tropas de Travinkar en cuanto se desmoralizasen.
Y es que, aprovechando su momentanea superioridad númerica, los Hombres Lagarto habían ejecutado otra de sus habituales emboscadas: en cuanto Gor'Khatax dió la señal, los cinco jinetes de gélido cargaron de frente contra los espadiches de Travinkar, al tiempo que Lo-Tax descendió junto a sus propios jinetes sobre el flancho de dicha unidad. Confiado por el inminente resultado, el escamadura saurio se despreocupó de la cuestión y ordenó a su propia unidad de guerreros el acercarse a los soldados de Grall.

Pero Gor'Khatax juzgó demasiado rápido la suerte de sus hombres. Contra toda predicción de los Hombres Lagarto y ante la arrogante sonrisa del hechizero del caos, los espadachines de Tzeench utilizaron su premonición para deflectar, uno tras otro, la gran mayoría de ataques saurios. Lo-Tax, a su vez, no pudo conseguir que su lanza diera en el craneo de Travinkar, quien se mostró tan efectivo en el combate cuerpo a cuerpo como en la batalla mágica. Una cruenta batalla se entabló entre estas tres unidades: formados en círculo, los bendecidos de Tzeench eran doblados en número y, sin embargo, se mostraban infalibles en combate. Haciendo uso de sus dos espadas, asestaban golpes precisos que dañaban (y, eventualmente perforaban) las duras armaduras de los jinetes Saurios, o bien sorprendían a los acompañantes de Lo-Tax, acostumbrados a arrazar con unidades debilitadas y no a sostener un combate durante periodos prolongados. Luego, los jinetes eran incapaces de superar los prodigiosos bloqueos de sus enemigos e incluso Lo-Tax, jefe eslizón consagrado en el combate singular, se encontró pasando de cazador a presa y haciendo uso de pendiente encantando para sobrellevar la dura batalla.
Pero con cada jinete que caía, con cada Terradon que era degollado, la fuerza de los lagartos se iba debilitando y fue una mera cuestión de tiempo que Lo-Tax se viera forzado, herido y agotado, a sonar la retirada mientras el último saurio montado caía bajo el brazo de Travinkar.

Pero ni Tlaloc, ni Gor'Khatax podían prestarle demasiada atención a lo que sucedida. Aprovechando la distracción que los cazadores eslizón estaban ocacionando sobre los barbaros, los dos heroes lagartos movilizaron sus unidades (o monturas, en el caso de Tlaloc) para amenazar por dos frentes a los guerreros de Grall, obligandole a seleccionar un frente y descuidar, en ello, un flanco.
Cuando el polvo levatando con las cargas se disipó, fue Gor'Khatax y sus guerreros saurios quienes debieron quebrar la barrera de escudos-torre que los caoticos postraban frente a ellos y, con guturales sonidos y ancestral violencia, consiguieron hacerlo en buena medida. Sin embargo, ninguna lanza había conseguido quebrar la coraza carmesí que protegía a Grall, ni causar lesión alguna a su demoniaco Juggernaut.
Gor'Khatax brincó en el aire, tan alto que el casco de Grall le llegaba a la cintura y desefundó todo el poder mágico de su espada encantada, relentizando el tiempo a su alrededor para permitirle ganarle la vanguardia al enemigo. Pero ninguno de sus golpes fue lo suficiente poderoso para su presa y cuando el tiempo había vuelto a la normalidad, Grall impacto su maza en el pecho del escamadura con tanta fuerza que lo enterro en el polvo, a varios metros de distancia.
Afortunadamente para los lagartos, el rugido del estegadón se olló en ese momento y con una carga que hacia temblar el suelo, avanzó sobre los remanentes de la unidad enemiga empalando, mordiendo y aplastando cuanto soldado quedaba, mientras Tlaloc cambiaba la configuración del Artilugio para lanzar poderosos rayos de energía que calcinaron al paladín de Khorne en el acto.

Con los jinetes de gélido muertos, Lo-Tax y sus eslizones en plena retirada y Gor'Khatax inconciente entre sus guerreros, la situación se veía muy complicada para los invasores de sangre fría. Travinkar ya podía disfrutar de su victoria mientras avanzaba contra los debilitados guerreros saurios. Bastaba con que la fuerza de flankeo llegara ahora, como estaba planeado y por mera fuerza númerica la batalla sería una masacre...una masacre que ya no tenía necesidad de "compartir" con su inespereado aliado de Khorne.
Pero, curiosamente, las tropas no llegaban. Kodrel, aquel aspirante a campeón del caos comenzaba a demostrar su propios intereses: respetado por los barbaros que lideraba y autoctono de estas tierras, era completamente indiferente al conflicto que se desarollaba por la posesion de tal o cual baratija mágica. Lo que él veía era una oportunidad: la oportunidad de librarse de Grall de una vez por todas y hacer al mando de cuanto guerrero quedase. Usando una dialectica extraña entre los devotos de Khorne, Kordel había conseguido engañar al discipulo de Travinkar y (en complicidad con sus, ahora fieles, bárbaros) había tomado la ruta más larga posible diciendo que se trataba de un gran atajo. A lo lejos podía oir los horrores del combate y cada vez que un rayo caia donde debieran estar sus "compañeros" él imaginaba un estandarte levantandose a su nombre.

Los lagartos intentaron reorganizarse para mejorar su situación. Los eslizones que debieron dar el golpe de gracia a los hombres de Travinkar comenzaron a hostigarlos para complicar su avanze, mientras que los otros cazadores ya habian transformado el "hostigamiento" en una verdadera amenaza, mientras los confundidos bárbaros caian uno a uno ante los incesantes cerbatanasos, sin poder conseguir un ángulo de carga.
Entonces arribaron, en el último momento, Kordel y Kaliop junto a una desbordante cantidad de barbaros por uno de los flancos del valle. La situación era crítica y solo quedaba una oportunidad desesperada de victoria.
Consciente de que, ni siquiera con el poder que le confería el Artilugio de los Dioses, podría Tlaloc detener el poder mágico de dos hechizeros de Tzeench, ordenó a su fiera montura cargar de frente a Travinkar y sus espadachines, dirigiendo todo el poder su montura (y de sus hechizos) directamente contra el géneral enemigo.

El suelo comenzó a temblar nuevamente, mientras otra arrazadora carga del estegadón levantaba una barrera de tierra y polvo desde la que se dislumbraban los insesantes relampagueos que disparaba su artilugio. Los guerreros del caos se miraron mutuamente: claridivendetes como eran, podían preveer la suerte que les deparaba si no rompían formación, pero el miedo a la muerte era menor que el del castigo por insobordinación que Travinkar podía infligirles.
Pero el hechizero de Tzeench no se movia. Ni siquiera para ponerse en guardia. Simplemente soltó su armas con la cabeza gacha y estalló en una carcajada en el momento justo en que la monumental masa del estegadon se estrellaba contra su armadura y contra las armaduras de aquellos pobres bastardos que desperdiciaban en un último acto de cobardia la destreza y fuerza que su dios les había concedido.

Del otro lado del campo, un chillido de odio retumbó en el valle. Avanzando velozmente sobre su disco volador, Kaliop había presenciado de primera mano la muerte de su maestro y no pretendía permitir que semejante insulto pasara en vano. Haciendo uso de todo su poder mágico, convocó las maldiciones más poderosas que su maestro le había enseñado y llenó de falsas visiones y fantasmagorias las mentes de los rivales enemigos. En todo el campo, los hermanos de desove luchaban entre ellos, infligiendose heridas e incluso la muerte en la erronea creencia de estar repentinamente rodeados de enemigos.
Los guerreros saurios fueron los más afectados y el oficial entre ellos no tuvo más opcion que ordenar la retirada para proteger al inconciente Gor'Khatax de tan formidables y persistentes "enemigos".

La batalla se acercaba a su fin. Tlaloc podía sentirlo, pero sus guerreros se encontraban debilitados y él mismo se hallaba rodeado. Lo que era peor, los bárbaros enemigos aún los superaban en número y el nuevo hechizero se hallaba fresco y deseoso de vengar a su maestro. Si conseguía repetir su conjuro, todo el remanente de sus tropas podría destruirse a si mismo.
Momentos desesperados ameritaban medidas desesperadas. Tlaloc ordenó a su montura acelerar hacia el centro del contigente enemigo, concentrando entre los temblores todo el poder del que disponia, conectando su mente con la del Gran Sacerdote y éste con el Artilugio de los Dioses. Los discos del artefacto comenzaron a danzar freneticamente, emitiendo una ola de sonido que levantaba los objetos en su camino: como una ráfaga de viento, con la fuerza de un ariete y el canto de tambor. Entonces, cuando se hallaba a punto de ser cargado por todos los flancos levantó sus brazos y con ojos radiantes vocifero el nombre de olvidados arcános: el artefacto se ensambló a la perfección y al hacerlo generó una onda de cegadora luz ignea que erosionó todo lo que encontró a su paso, fulminando tierra, gente y estructuras por igual.

Cuando el fulgor se disipó y el valle se halló a obscuras denuevo, Tlaloc yacía inconciente entre sus asistentes. Los guerreros saurios habían conseguido tomar una cierta distancia y los cazadores eslizones comenzaban a proteger los flancos de la comitiva que huia rapidamente de sus enemigos.
Estos, en turno, habían sufrido bajas por la fuerza de aquel portento incandecente. La mayoría de los bárbaros se encontraban ahora en retirada, obedeciendo una conveniente orden con la que Kodrel se aseguraba el patrimonio de un pequeño ejército.
Cuando los gélidos invasores habían abandonado el valle (siguiendo la brillante lanza de Lo-Tax, quien sobrevolaba nuevamente el cielo indicando el camino por donde los lustrianos desaparecerían, de la misma misteriosa y rápida manera en la que habían llegado) un espectáculo de muerte y deterioro deleitaba las estátuas y pilares consagrados a impias criaturas. Dos batallas, dos asedios, habían rendido tributo a la sed de sangre de los dioses guerreros.

Ningún ser vivo yacía en el campo, hombre, lagarto u demonio, a excepción de uno. Kaliop, despojado completamente del ejercito que alguna vez había tenido esperanzas de liderar, se postraba ante las armaduras destrozadas de aquellos gloriosos espadachines con los que había compartido masacres, saqueos y victorias.
Pero entre los cuerpos, uno faltaba: ningún rastro del general restaba, a excepción de una armadura vacia y un casco intácto, mementos catalizadores del último gran hechizo de Travinkar.
Movido por un azaroso capricho, Kaliop calzó el mágico yelmo en su cabeza solo para quedar estupefacto mientras una conocida pero eterea voz le susurraba "Tenemos trabajo que hacer..." "

~

De esta forma concluye la mini campaña Expedición a la Torre, con una victoria de los Hombres Lagartos que les permite sumar a su arsenal (bueno...tecnicamente a mi arsenal :P) una nueva y poderosa arma de esta edición: El artilugio de los Dioses.

Desde un punto de vista ajeno a la historia, jugar esta campaña fue muy divertido. Sin trabarnos demasiado en fechas y cuestiones exactas (aunque, para los curiosos, estos eventos datarían de aproximadamente el año 2518, masomenos, osea unos dos años antes de Albion) pudimos agregarle a las partidas del invierno "ese algo extra" que le dan las grandes historias a este juego (o no tan grandes, después de todo eran ejercitos pequeñitos).

En un futuro es probable que arme un PDF con estas tres historias, con algunas fotos de los personajes protagonistas (AstharothLeo se caracteriza por hacer algunas conversiones demasiado buenas como para que no salgan a la luz!) y un formato más ameno a la lectura.

Hasta entonces, espero se hayan divertido tanto leyendo esto como yo escribiendolo y como nosotros jugandolo.

Happy gaming ^^

PD: Ja! Casi parece que el imagen del título fuera un GIF, no? xDDD

Última edición por Nuntius fecha: 26-10-2009 a las 17:12:55. Razón: Cambios estilisticos menores y faltas de ortografía ^^
 
Antiguo 26-10-2009, 23:18:15   #2 (permalink)
pat
Jinete
Avatar de pat
 

Fecha de Ingreso: Mar 2009
Mensajes: 229
Agradecimientos dados: 4
Agradecimientos recibidos: 0
Online Status: pat is offline
Predeterminado Re: Narración de batalla: El Artilugio de los Dioses [HL vs GdC]

Muy bueno! Segui haciendo estos informes que estan geniales, jaja!

Pero me quedaron dos dudas: los guerreros (elegidos?) del caos huyeron ante la carga del estegadon?

Y la otra: que paso (a nivel del juego) al final con el hechicero y los barbaros?
 
Antiguo 27-10-2009, 01:05:19   #3 (permalink)
Nuntius
Guardián Gris
Avatar de Nuntius
 

Fecha de Ingreso: Sep 2008
Mensajes: 911
Agradecimientos dados: 0
Agradecimientos recibidos: 34
Online Status: Nuntius is offline
Predeterminado Re: Narración de batalla: El Artilugio de los Dioses [HL vs GdC]

Cita:
Empezado por pat Ver Mensaje
Muy bueno! Segui haciendo estos informes que estan geniales, jaja!

Pero me quedaron dos dudas: los guerreros (elegidos?) del caos huyeron ante la carga del estegadon?

Y la otra: que paso (a nivel del juego) al final con el hechicero y los barbaros?
Sobre la primer pregunta: no, la unidad en la que estaba Travinkar fue arrollada por una carga del estegadón.

Sobre la segunda pregunta: jajaja, aunque paresca mentira. . . esa parte fue bastante así. Si mal no recuerdo, el partido estaba terminando y yo tenía un poco de desventaja. Para mi sorpresa durante el recuento, resultó que ibamos masomenos empatados en ese momento. Entonces me tocó el último turno y marché con Tlaloc al centro de las lineas enemigas, activé el portento ardiente. . . . ¡y conseguí desmoralizar una unidad de barbaros en el último turno! Fue una cosa bastante afortunada, pero me dio los puntos necesarios para la victoria.

. . . . o al menos así me lo acuerdo. No consigo recodar si no cargué a una unidad y usé el artilugio en la fase de magia. Pero, en el fondo, lo relevante quedó plasmado :P
 
Antiguo 27-10-2009, 14:41:09   #4 (permalink)
Bruno
Señor de las Sabandijas
Avatar de Bruno
 

Fecha de Ingreso: Aug 2008
Ubicación: Cordoba Capital
Mensajes: 557
Agradecimientos dados: 1
Agradecimientos recibidos: 13
Online Status: Bruno is offline
Predeterminado Re: Narración de batalla: El Artilugio de los Dioses [HL vs GdC]

Excelente el relato, como siempre, Nuntius. Me agradan muchos los relatos de este estilo, épicos, un digno relato que contaría un hábil juglar si con sus ojos pudiera haber constatado los temibles hechos acaecidos. Le da ese matiz, ese aire fantástico que tanto les falta a los relatos de batallas de WH, que nos permite apreciar la parte rolera y creativa de los jugadores de este grandioso juego.

Estos relatos no solo plasman con magnificencia lo ocurrido durante la partida, sino que nos permiten ver más allá de las miniaturas, formaciones y dados; nos dan un panorama completo que nos permite imaginar grandes batallas, dignas de ser comparadas con el señor de los anillos y demás películas de ese género. No solo un combate estructurado y condicionado a las dichosas reglas, sino un vivo relato, una fracción en el tiempo que se despliega ante nuestros ojos y nos permiten vislumbrar de primera mano una contienda que, siendo tan digna de ser narrada, es contada con entusiasmo por los que dicen haber estado allí.

En definitiva, excepcional relato ^_^ que continúen así. Yo apenas tenga algún otro lo paso a algo parecido, porque así si da gusto leer un reporte.
__________________
El roce de múltiples patas por el suelo y el zumbido de alas son el sonido que señalan el paso de un señor de las sabandijas. Este inconcebible ser prefiere la caricia de las patas que se arrastran y de las alas revoloteantes de una mosca más que el contacto de otra persona. El señor de las sabandijas se ofrece a sí mismo como morada para toda clase de organismos parásitos e insectos que se alimentan de su cuerpo. No sólo permite la infección, sino que se regocija en ella.
 
Antiguo 27-10-2009, 18:26:57   #5 (permalink)
Pac
Un jugador distinto
Avatar de Pac
 

Fecha de Ingreso: Dec 2007
Ubicación: Soul Kitchen
Mensajes: 9.667
Agradecimientos dados: 142
Agradecimientos recibidos: 551
Online Status: Pac is offline
Predeterminado Re: Narración de batalla: El Artilugio de los Dioses [HL vs GdC]

Buenisimo Nuntius, muy piola!!!
__________________
O hay tabla...
 
Antiguo 27-10-2009, 20:16:50   #6 (permalink)
Nuntius
Guardián Gris
Avatar de Nuntius
 

Fecha de Ingreso: Sep 2008
Mensajes: 911
Agradecimientos dados: 0
Agradecimientos recibidos: 34
Online Status: Nuntius is offline
Predeterminado Re: Narración de batalla: El Artilugio de los Dioses [HL vs GdC]

Fua che!!! Que bueno que les haya gustado ^^
Lo que decís es muy bonito Bruno. La verdad que me llena el pecho saber que mis relatos provocan esa sensación en la gente. Muchisimas gracias por el comentario.
 
Antiguo 28-10-2009, 00:44:26   #7 (permalink)
Orion
biennacido silvano
Avatar de Orion
 

Fecha de Ingreso: Sep 2009
Ubicación: Buenos Aires
Mensajes: 1.252
Agradecimientos dados: 58
Agradecimientos recibidos: 29
Online Status: Orion is offline
Predeterminado Re: Narración de batalla: El Artilugio de los Dioses [HL vs GdC]

muy bueno, un relato de gran magnificencia, epico, segui realizando asi los relatos que vas realmente bien
__________________
 
Antiguo 30-10-2009, 03:15:35   #8 (permalink)
GotrekTattoo
La Vida es un Juego
Avatar de GotrekTattoo
 

Fecha de Ingreso: Mar 2009
Ubicación: Paso del Rey
Mensajes: 227
Agradecimientos dados: 0
Agradecimientos recibidos: 3
Online Status: GotrekTattoo is offline
Cool Re: Narración de batalla: El Artilugio de los Dioses [HL vs GdC]

Fuaaaa !! Escribite un libro y mandame una copia :P.... nahh de verdad muy, pero muy buen relato men.... t felicito
__________________
Veni dale q t espero
 
Antiguo 30-10-2009, 10:19:56   #9 (permalink)
Nuntius
Guardián Gris
Avatar de Nuntius
 

Fecha de Ingreso: Sep 2008
Mensajes: 911
Agradecimientos dados: 0
Agradecimientos recibidos: 34
Online Status: Nuntius is offline
Predeterminado Re: Narración de batalla: El Artilugio de los Dioses [HL vs GdC]

¡Que bueno que les haya gustado!
Con un poco de suerte el verano va a traer alguna campaña en Albión o Lustria y con ello algunos nuevos reportes ^^

T_T tengo que encontrar el modo de incentivar la roleritud en mi grupo.
 
Tema Cerrado


Herramientas
Desplegado

Normas de Publicación
no Puedes crear nuevos temas
no Puedes responder a temas
no Puedes adjuntar archivos
no Puedes editar tus mensajes

El código vB está habilitado
Las caritas están habilitado
Código [IMG] está habilitado
Código HTML está deshabilitado
Trackbacks are deshabilitado
Pingbacks are deshabilitado
Refbacks are deshabilitado


La franja horaria es GMT -2. Ahora son las 14:43:24.


Powered by: vBulletin, Versión 3.6.12
Derechos de Autor ©2000 - 2012, Jelsoft Enterprises Ltd.
Style design by Essilor ©2006.
Todo lo que leas aca es propiedad de quien lo puso, si algo te molesta vas y se lo decis de frente, le mandas un pm y arreglan para encontrarse algun dia a discutir y si no se ponen de acuerdo se recagan a trompadas. En sintesis: no nos rompas las pelotas ¿ok?

Search Engine Friendly URLs by vBSEO 3.1.0 ©2007, Crawlability, Inc.